domingo, 3 de febrero de 2013

Te amaré...


Entro en mi corazón, busco en lo secreto:
te espero en el rincón donde nos conocimos.
Inclino el oído, dispongo mi entraña:
te aguardo entre los pliegues del amor primero.
Me has atraído, Señor, hacia tu dulce pecho:
hoy me has hablado con voz antigua y nueva.
Y siento que me dices:


«Antes del cielo y de las horas, a ti te quise.
Antes del miedo y de la herida, a ti te ame.
Antes del sí y de la promesa, yo te he escogido.
Antes del vientre y de los pechos, te formé.
Antes del frío y los sollozos, yo te arrullaba.
Antes del viento y de los labios, te canté.
Antes de todas las mañanas, te despertaba.
Antes de todas las negruras, yo te dormí.
Antes que nadie te pensara, ya te soñaba.
Antes que todos te dejaran, te hospedé.
Antes de huellas y veredas, yo te buscaba.
Antes del mar y la ventisca, yo te salvé.
Antes de espinos y calvarios, a ti me daba.
Antes, muy antes, te esperé.

Caen las riquezas con sus destellos.
Caen las campanas con sus estruendos.
Caen los saberes con sus vacíos.
Todo en escombros. Todo perdido.
Sólo mi Amor erguido queda.
Sólo el Amor merece tu fe.

Antes muy antes, yo te quise.
Después de todo, te amaré».

Amén.



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