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domingo, 7 de mayo de 2017

Destellos de Pascua (II): Y si...


Y si...

   ¿Y si yo fuera el discípulo amado? Aquel que reclinó su cabeza en el pecho de Jesús, ansiando compartir su corazón. Aquel que le siguió a casa de Caifás y permaneció al pie de la cruz, compartiendo su dolor, el dolor de tantos, pues en el sufrimiento también está Dios.

   Y si él me hubiera confiado a su madre, haciéndome su hermano, invitándome a compartir su sueño para el hombre, su obra redentora… ¿seguiría mirando la vida tras la barrera, buscando no complicármela demasiado, dejando que sean otros los que den la cara?

   Y si, acompañando a Pedro, hubiese salido corriendo ante el anuncio de María para comprobar que la tumba está vacía ¿Habría creído? ¿Habría prestado oídos a esa voz que clama desdelo más hondo de mi ser, gritando que Cristo vive? ¿o habría tomado las palabras de la Magdalena como los desvaríos de una histérica incapaz de aceptar la realidad?

   Y si, de vuelta a Galilea, en la faena cotidiana al lado de Pedro, él hubiese pasado a nuestro lado, ¿le habría reconocido? ¿Le reconozco en las vidas de los que se cruzan conmigo, en los que sufren a mi alrededor, en quienes corren angustiados porque no le encuentran donde esperan encontrarle?

   ¿Soy, por ventura, su discípulo amado? ¿Lo eres tú?

Y si estuviéramos llamados a serlo, si él nos aguardara desde antes de conocerle… ¿aceptaremos el reto o seguiremos encerrados en nuestra rutina ignorando la luz?

Carlos P. G., cmf


domingo, 22 de febrero de 2015

A ti...



A ti, que ahora caminas con determinación,
los pasos firmes, levantados los sueños 
al mañana.
A ti que vas vagando a tientas, desnortado,
sin saber dónde, cuándo, ni cómo llegarás
a tu final.
A ti te está buscando tu Señor,
-el gesto compasivo, la mano pronta-
para llevarte con Él, con Él
hacia la Vida.



Cierra los tristes ojos en su alta confianza,
abre los ojos ciegos a su radiante rostro,
entra en el fiel abrazo
del perdón.
Prepara tus espaldas,
que está soplando el viento,
que el Espíritu empuja hacia el desierto,
donde esperan tus miedos para ser abatidos,
donde aguardan sus ángeles para poder servirte,
servirte a ti, amigo del Amado, amigo
tomado de su mano,
llevado de su amor.




A ti que has escuchado su voz en esta tierra
y la voz de la tierra donde la muerte ha muerto,
a ti te está llamando su voz desde la cruz,
su voz hacia la Vida…
¡A ti te está buscando!
¡A ti te está esperando tu Señor!



Amén.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Yo mismo volveré...


Yo mismo volveré,
vendré a buscaros.
Vendré como pastor a mi rebaño,
como buen capitán a mi velero,
como esposo al hogar en que le esperan,
como rey a su reino.
Volveré como Amor, como vocero,
como Dios pregonado y pregonero.
Y mis ojos cuajados de emoción:

¡Entra en el gozo de tu Señor!

Vendré como me fui,
vendré por vuestras sendas.
Por donde el mundo tiene sus heridas,
por donde el hombre busca la belleza.
Volveré por las cumbres, por los valles,
por los rincones donde no se os ve,
por las esquinas donde se os encuentra.




Pero vendré con un nuevo color,
con pasos nuevos,
con el gozo del Padre que os aguarda,
que os llama en el Espíritu a su Reino,
que os ve venir de lejos
a los arrepentidos, a los atribulados,
a los que habéis servido
aun cuando hayáis fallado;
que sale apresurado, ¡atropellado!,
con el abrazo pronto
y el beso preparado.


Vendré con la pasión en el costado, 
con los nombres sellados en las manos,
el rostro luminoso de tan enamorado,
el cuerpo del madero cubierto por la luz,
el grito de la cruz tornado en canto.


Os abriré las puertas atrancadas,
ensancharé las sendas tan angostas,
liberaré de carga las espaldas.
Y con timbre de fiesta escucharéis mi voz:

«Ven a tu casa, amigo, ven por gracia,
ven a morar donde mi reino acampa,
por tu acogida, por mi misericordia,
por puro don del Padre que me quiere,
por puro don del Padre que nos ama».


Yo mismo volveré,
vendré a buscaros.
Vendré como pastor a mi rebaño,
como buen capitán a mi velero,
como esposo al hogar en que le esperan,
como rey a su reino.
Volveré como Amor, como vocero,
como Dios pregonado y pregonero.
Y mis ojos cuajados de emoción:

¡Entra en el gozo de tu Señor!

Amén.
 




domingo, 15 de septiembre de 2013

Herederos...


Padre, tuviste compasión.
Te conmoviste.
Tienes misericordia.
Nada más grande se puede decir de ti.
Nada más hermoso ni más inesperado.
Nada que nos salve y nos eleve,
nos recoja, nos abrace y nos levante.
Nada.
Nada como tus entrañas compasivas,
como tu corazón entero estremecido,
cercano a nuestros fallos y pesares,
pendiente de tus hijos, que tropiezan.

Padre, tuviste compasión.
Te conmoviste.
Tienes misericordia.
Eres pastor de ovejas que se esconden.
Buscador de monedas que se pierden.
Padre de hijos torpes que se alejan,
aunque nunca se vayan de tu casa.
Hay tanta alegría en tu mirada
como perdón en tus abiertas manos.
Tanta paciencia en tus aljabas
como gozoso amor en tus designios.


Padre, tuviste compasión.
Te conmoviste.
Tienes misericordia.
Esta es tu intimidad:
nos la has mostrado.
Nos has dado la fe para encontrarte,
reconocer tu luz y agradecerla.
Eres amor y gracia derrochados.
Y es tu mejor herencia, tu legado. 
Padre de providente entraña,
Hijo entre cruces entregado,
ardiente Espíritu donado.

Sí, Padre, tuviste compasión.
Te conmoviste.
Tienes  misericordia.
Y sueñas que nosotros la tengamos.
Que la herencia de tu amor no la perdamos,
que sepamos traducirla en nuestros pasos.
Amor a Dios, amor a los hermanos.
Amor a nuestra vida con sus pequeñas cosas.
Y a aquella que vendrá si estamos a tu lado.
Amor, amor.
Amor arrodillado.
Herederos de un Dios enamorado.

Amén.



domingo, 19 de mayo de 2013

¡Vuele!




Hay una luz en medio de la herida.
Y un viento fresco al borde del sudor.
Cuarterones abiertos en la ruina.
Acorde en sol mayor para el horror.
Hay un botón para el descamisado.
Y una madre zurciendo viejas penas.  
Avenidas burlando las esquinas.
Una manta esperando en el salón.
Tazas de caldo para el friolero.
Y un faro nuevo en cada acantilado.
Girasoles danzando en la tiniebla.
Sombra reciente en el camino añejo.
Hay un vagón tranquilo en hora punta.
Y una mano en la espalda del cansado.
Una voz conocida en el barullo.
Dos teas aguardando en el fogón.
Hay resquicios para el atribulado.
Nidos de infancia para las golondrinas.
Lavanda tierna entre la podredumbre.
Amor de Dios. Hay siempre Amor de Dios.

Hay una llama en medio de la llaga.
Y un dulce peso asido de los clavos.
Una firme esperanza en tus suspiros.
Una promesa eterna en tus quejidos.

Cayó la sangre, el agua y la mirada.
Vuele tu Espíritu en tanta carne ajada.
Amén.





domingo, 18 de noviembre de 2012

Crecemos juntos, desde la semilla...


Fundación PROCLADE, la ONG de los misioneros claretianos,
nos propone una interesante campaña de ayuda y sensibilización
en estos tiempos difíciles
(difíciles "aquí" y siempre "allí",
donde la crisis no termina):



Desde Colmenar Viejo hemos querido impulsar esta campaña
presentándola en todas las eucaristías dominicales.
Después de la misa de 11:00,
que animamos la comunidad de estudiantes claretianos
(los mismos que ofrecemos este blog),
hemos tratado de simbolizar nuestro apoyo
con todos los que han querido sumarse a este gesto:
unas cuantas macetas, unas semillas
y mucha gente deseosa de seguir a Cristo
creciendo en fraternidad y solidaridad
con quienes más sufren.
Aquí os dejamos unas poquitas fotos...
Ojalá la felicidad que asoma en la cara de los niños
(y de los no tan niños)
se multiplique a lo largo y ancho de este mundo,
tan amado y tan herido...
¡Crecemos juntos!
Desde la semilla...













domingo, 4 de noviembre de 2012

Amarte a ti...




Amarte a ti, Señor,
con toda mi capacidad,
con todo mi entendimiento,
con toda mi entraña,
con toda mi voluntad,
con todas mis fuerzas,
con toda mi libertad,
con todos mis anhelos,
con todo mi caminar,
con toda mi confianza,
con todo mi asentimiento,
con todas mis cosas,
con mi entera esperanza,
con todo mi corazón.

Amarte a ti, hermano,
como Dios te ama,
como Dios reclama,
como Dios me envía,
como tú requieres,
como tú deseas,
como tus heridas aguardan,
como entrega de la vida,
como fruto de la fe,
como signo de esperanza,
como gesto de fraternidad,
como anuncio de comunión,
como pregón del Reino,
como a mí mismo.




Señor crucificado,
prende en mí este amor a Dios,
amor a los hermanos.
Hasta el extremo,
con todo el corazón,
completamente arrodillado.


Amén.


domingo, 27 de mayo de 2012

Espíritu...










Espíritu, abre una GRIETA
en mi alma dormida,
transfórmala en nueva.
Espíritu del Dios de la vida.

Espíritu, enciende una HOGUERA
para cada silla
que impide mi entrega.
Espíritu, que te sienta muy cerca.

Espíritu, descubre una PUERTA
en medio del muro
que todo lo encierra.
Espíritu, renueva esta tierra.

Espíritu, dibuja un CAMINO
que cruce el desierto,
que suba a tu tienda.
Espíritu, alienta mis sendas.

Espíritu, convierte mi CUERPO
en templo y morada
para tu presencia.
Espíritu, que me habite tu fuerza.

Espíritu, zurce los DESGARROS
de miedos y dudas
que surcan mi tela.
Espíritu, remienda mis penas.

Espíritu, trabaja mis MANOS,
que tomen tu arado,
que trillen la tierra.
Espíritu, alumbra mi espera.

Espíritu, madura mi ESPIGA,
prepara mis campos
para tu cosecha.
Espíritu, desborda mi acequia.

Espíritu, despierta mis OJOS
a nuevas miradas,
a un sol sin fronteras.
Espíritu, disipa la niebla.

Espíritu, dispón de mi VIDA
que el viento me lleve
hasta donde quieras.
Espíritu, impulsa mi entrega.





domingo, 15 de enero de 2012

Y tú, ¿qué buscas?


Reegan nació en India.
Pasó cuatro años aquí, en nuestra
Comunidad Intercultural de Colmenar Viejo.
Hoy lleva su sonrisa a tierras nevadas
que nunca imaginó pisar.
Porque el Amor de Dios no conoce fronteras.
Y tú, ¿qué deseas?
¿Qué esperas?
¿Qué buscas?
Aquí estoy, porque me has llamado.
Habla, Señor, que tu siervo escucha.

viernes, 26 de agosto de 2011

La JMJ de Kiko...

KikoGao
Kiko tiene 25 años y acaba de aterrizar en España. Viene desde Pekín con el deseo de ser misionero claretiano. Junto con otros jóvenes, comenzará este año en nuestra casa la primera parte de nuestra formación, que llamamos postulantado. Y también aprenderá español. Desde aquí le damos un abrazo de bienvenida y le agradecemos que haya querido compartir su experiencia en la JMJ. De momento, como es lógico, en inglés... 

"Simon, son of John, do you love me?" This was the first sentece that deeply touched me in de opening mass of JMJ though I was far from the altar. And when asked, Peter did not even think about it immediatly answered, "Yes, Lord, you Know that I love you". Jesus continually asked him three times and he answered the same. This question could be Jesus´ asking everyone, especially those present at the opening mass.
We must have been asked this question several times in our lives, most probably by our friends or girlfriend, and also by those whom we love. I clearly remember my past girlfriends asking me this question and I was like Peter as I replied, "Yes, of course, you know how much I love you", but I actually did not. Now, probably because of my age and my relationship with Jesus Christ, I know the weight this question carries because once you answer this question, you will have to carry a heavy responsibility. Love needs sacrifice, love needs offering, it needs action, and the courage to overcome a lot of difficulties one has never imagined. I believed that when Peter answerd Jesus´ question, he never thought he would sacrifice his live and even die on the cross.

Misa inaugural de la JMJ
The gospel in the opening mass of JMJ made me deeply reflect on this. I thought that perhaps John Paul II began this JMJ for the youth of the world to wake their hearts up, and I for one has truly benefited from it.

Another moment that deeply touched me most was our vigil with the Holy Father on August 21. It was very hot that afternoon and then, it got very cold in the evening, and I was very hungry, even as many of us really suffered a lot that night. We slept in our wet sleeping sacks, which felt awfully unconfortable, but everyone stayed and did not leave. I do not know why. Maybe because many others did not leave, or because of the Pope, or because of the love of God, or the power of the Spirit of God. No matter what the reason was, it was an amazing experience for me.

Vigilia de oración con el papa en Cuatro Vientos
It was only seven days, but I tastes sweetnes and bitterness and joy, we met friends and we had a lot of nice pictures, visited a lot of churches, which can be said that we really had a great pilgrimage. Especially when we gathered together, shouting, singing, dancing and laughing, I deeply felt that God was there with us and he was so closed to us. Why do I say this? Because every time I saw someone who I had never met before, we just smiled to each other, or we simply greeted each other in Spanish, "Hola". Though we spoke in totally different lengauges during the mass, we all at the same time answered "Amen". I think that this was a sign of God´s being with us - the Holy Spirit was with us.

Although the JMJ 2011 had finished, I think it is just begining, and I have to bring this experience to my real life. In everything that happened, I know that God was there, and he is very close with me. I thank God for giving me my vocation to be a claretian missionary, which is truly a very good gift from him.

Amen!

KikoGao